martes, 12 de diciembre de 2017

¡ STOP AL DISTRÉS !

Solemos utilizar la palabra “Estrés” para describir un periodo de agobio y malestar.
Una de las claves para afrontarlo, es saber que al Estrés no hay que aprender a eliminarlo por completo, sino que, hay que aprender a gestionarlo.
Y es que, si definimos al Estrés como lo que es: una emoción necesaria en nuestro día a día, ya que nos moviliza, y lo más importante, una emoción que ha garantizado nuestra supervivencia y la no extinción de la raza humana…Digamos que visto así, el Estrés es positivo. No implica patología.
Sin Estrés no podríamos afrontar muchas de las situaciones que se nos van presentando a lo largo de nuestra vida: estudiar cuando se acerca la fecha de un exámen, buscar trabajo cuando no lo tenemos, luchar y perseverar en nuestros objetivos…


Es cuando no sabemos parar y/o cuando a este Estrés le sumamos pensamientos y expectativas negativas cuando se transforma en Distrés. Lo que podríamos definir como la forma negativa y desagradable de Estrés. Acompañada por desordenes fisiológicos como: hiperactividad, tensión muscular, problemas de sueños y alimenticios, envejecimiento prematuro…

Tres claves para no llegar a un estado de Distrés son:

1. Aprender a PARAR: Es importante saber cuándo parar, tomarse un descanso y desconectar de aquello que nos produce Estrés. Pueden utilizarse los parones esporádicos durante un mismo día, momentos de desconexión, y los parones durante un periodo de tiempo más alargado, como los periodos vacacionales. Las actividades de disfrute, ocio-tiempo libre y/o deportivas, al aire libre, con amigos/as.. son las más recomendables a llevar a cabo en ambos periodos.

2.  Generar EXPECTATIVAS DE AUTOGESTIÓN: No es cuestión de convertirse en un “optimista crónico” ante toda amenaza o situación de incertidumbre, pero sí es importante, generar un equilibrio intentando ser lo más realista posible, esto es: ver la parte de dificultad ante la situación pero poder generar expectativas sobre qué posibilidades de gestión tenemos ante ella.

3.   Reducir EXIGENCIAS: No podemos tener control sobre todo, ni responsabilidad ante todo. Reducir exigencias es aprender a acomodarnos en un papel secundario en las situaciones que podamos hacerlo, no queriendo acapararlo todo y aprendiendo a delegar y pedir ayuda cuando la necesitemos.


Aplicarlo en el día a día, es decir: ¡ STOP AL DISTRÉS !

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