viernes, 18 de septiembre de 2015

GENTE EXTRAORDINARIA


Sin apenas darnos cuenta, yendo deprisa y corriendo, sin tener tiempo de pararnos a mirar a nuestro alrededor, ya que muchas veces, estamos más ocupad@s mirándonos el ombligo…, pueden pasarnos por alto pequeños detalles que harían nuestro mundo mucho más grande. Es el caso de la gente ordinaria, pequeña…, que en la gran mayoría de los casos pasa desapercibida por su humildad y ausencia de necesidad por hacerse notar.

Albert Espinosa hace referencia a esto en su libro “El mundo Amarillo”: Habla de "la existencia de personas especiales que aparecen a lo largo de nuestra vida. Pueden ser amigos, conocidos o simplemente personas desconocidas que se cruzan en tu camino. Basta con que esa persona sea alguien especial con la que por una extraña razón te sientas especial.
No necesariamente hace falta que la veas a menudo. Con una única vez es suficiente. Pero lo que sí es claro es que, el paso de esa persona por tu vida hace que la cambie en algún sentido, mucho o poco. 
Las conversaciones con ellas hacen que aprendamos algo, mejoremos en algo, descubramos nuestras carencias"… A estas personas, Albert Espinosa los llama "Los Amarillos"

Yo diría que es gente corriente, que en la mayoría de los casos, ni ellos mismos saben que son: Gente extraordinaria. Y es que, hay gente que se cruza en nuestra vida por casualidad y deja en ella una huella y significado para siempre.
El curioso mundo de las casualidades y las conexiones…


Tanto es así, que al poco tiempo de leer este libro, me crucé con una mujer esperando en la cola del Banco para sacar dinero, y estando yo en un momento delicado de mi vida, ensimismada en mis pensamientos, se giró hacia mí y me dijo: “No guardes nada para mañana. Yo me pasé toda la vida ahorrando para irme con mi marido de vacaciones y cuando se jubiló y ya nos lo podíamos permitir por disponer de más tiempo libre, se murió.
Así que, no guardes para mañana. MAÑANA ES HOY
Y sin alargar más la conversación, siguió hacia adelante hasta ser atendida y acabar perdiéndonos de vista.
Con momentos como este, cada vez cobra más fuerza la frase que me repite muchas veces mi padre: “Nunca sabes donde puedes encontrar al Maestro”.

Así que, desde entonces voy con los ojos bien abiertos buscando y haciendo la lista de “Mis Amarillos”. Cosa que recomiendo haga todo el mundo. Porque pueden estar delante de ti cuando menos te lo esperas; y si vas con prisas o enfrascad@ en tus pensamientos o preocupaciones, te los puedes perder.



Dicen que el batir de las alas de una mariposa puede provocar un huracán al otro lado del mundo. En este caso, creo que no hace falta irse tan lejos. Coincidir con este tipo de personas a lo largo de nuestra vida es imposible que nos pase desapercibido; tienen la capacidad de aparecer, remover nuestro mundo, causar un efecto inevitable en él y cambiarlo para siempre.

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