jueves, 26 de noviembre de 2015

VÍCTIMAS EMOCIONALES DEL CAPITALISMO

CAPITALISMO: “Sistema económico y social basado en la propiedad privada de los medios de producción, en la importancia del capital como generador de riqueza y en la asignación de recursos a través del mercado”.


¿Y donde queda la importancia de LA PERSONA? Parece ser, que en el caso del capitalismo, en el último puesto de una larga fila de intereses.
El capitalismo ya es una palabra envenenada con millones de víctimas alrededor de su historia:
  • Muertes por inanición.
  • Muertes por enfermedades que el mismo sistema genera y no permite tratar  adecuadamente a no ser que seas “pudiente”.
  • Muertes en guerras que se crean por querer empoderarnos de un mundo que es de  tod@s y creernos dueños de las  riquezas que la naturaleza nos presta.
  • Muertes porque interesa más mantener en alza la industria armamentística que la  vida de las personas. 
  • Destrucción del medio ambiente.
  • Personas sin techo.
  • Individualismo…

Está claro, que el capitalismo no funciona. Cuando un sistema te hace querer ver que vales lo que tienes, no crea personas libres, sino víctimas. Y es que, somos víctimas emocionales de un engaño. Tan solo basta con fijarnos en la cantidad de trastornos emocionales que hoy en día son comunes para darnos cuenta de ello:
  • Depresiones: Millones de personas compartiendo un sentimiento de vacío generalizado, ya que por inercia se ha buscado la felicidad en cosas, lugares y estilos de vida en los que no se ha encontrado.
  • Estrés: Gente estresada con sus vidas, agendas repletas, horas incalculables de trabajo y horas extras, y la necesidad de hacer malabares para encajar nuestro trabajo, tiempo libre y conciliación de la vida familiar y social. Llegando, incluso, a que nuestro tiempo libre, acabe siendo otra fuente de estrés y gasto exagerado para llenar ese vacío que dejan tantas y tantas horas de trabajo.
  • Ansiedad: Un universo de personas con prisas, creyendo que “no llegan”, pensando en lo siguiente que tienen que hacer sin poder centrarse en lo que están haciendo. Ataques de pánico como consecuencia de todo ello, siendo ésto una manera inteligente de nuestro cuerpo de expresar e intentar comunicarnos: “¡Para!, no puedes seguir a este ritmo”.
  • Baja Autoestima: Personas que han aprendido a ligar su bienestar a sus éxitos y logros, llegando a perder por completo su identidad cuando lo pierden.
  • Inseguridades: Víctimas que buscan su seguridad en su cuerpo, en su físico, en su ropa, en su clase social y en su poder económico y adquisitivo.
  • Adicciones: Adictos a las compras, al juego, a las nuevas tecnologías…
  • Problemas de relación: Familias enfrentadas por dinero, parejas con problemas de comunicación ya que las nuevas tecnologías les absorben, padres que gritan a sus hij@s porque si suspenden no serán nadie en la vida…

¿TE DAS CUENTA DEL ENGAÑO?

Estamos envueltos en un sistema enfermo que nos hace enfermar.


 "Muerto el perro, se acabó la rabia". 
Como bien dice Karl Marx: "No se trata de reformar, paliar, ni mejorar. Se trata de establecer una NUEVA SOCIEDAD".
 Y es que, con el fin del capitalismo, la mayoría de los trastornos emocionales que hoy en día padecemos, dejarían de existir.



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